Reflexiones sobre los 60 años de nuestro Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento - Infojus 103

Oct 29 2018
Por: Emilia Valle*
* Discurso pronunciado durante las jornadas realizadas en Resistencia con motivo de los 60 años del Consejo de la Magistratura del Chaco y 10 años de FOFECMA.
 
Quiero agradecerles por compartir con nosotros la celebración de estos 60 años de creación del Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento del Chaco (CMJE), Consejo decano en el país y con orgullo decir: Chaco otra vez pionero como en tantas otras cosas.
 
Hace poco más de un mes celebrábamos los 40 años del Centro de Estudios Judiciales que es la primera escuela judicial, no solo del país, sino también de Latinoamérica. 
 
En esta oportunidad el festejo es doble porque se celebran también los diez años del Foro Federal de Consejos de la Magistratura y Jurados de Enjuiciamiento (FOFECMA) que también se gestó en el Chaco. Pero de este Foro y de su historia hablará una de sus fundadoras y primera Presidenta, la doctora María Luisa Lucas.
Respecto al CMJE, la historia da cuenta que los convencionales constituyentes del año ‘57 aceptaron el reto, el desafío de dar vida constitucional a esta institución central en un Estado Constitucional de Derecho. Y, conforme lo relata  la doctora  María Luisa Lucas, en un artículo del libro “Hacia Consejos de la Magistratura prestigiosos”, fue el convencional constituyente Carlos Leunda quien sugirió en las sesiones crear este organismo, alegando que había algo similar en Francia, pero que éste sería hecho en el Chaco, respetando la idiosincrasia y características de nuestro querido pueblo. Y su iniciativa fue aceptada por aquellos visionarios,  quedando plasmada en los artículos 173 a 178 del capítulo IV sección V de la Constitución del Chaco,  que regularon la composición y funcionamiento del novel Instituto.
 
Fue así que ingresó a la Cámara de Diputados, el 10 de junio del ’58, un proyecto de ley que terminó, tras un intenso debate, sancionándose bajo el número 138. Celebrándose la primera sesión del Consejo el 25 de septiembre de ese mismo año, presidido por el entonces presidente y ministro del STJ, doctor Carlos María Vargas Gómez (que hasta el último aniversario estuvo con nosotros y hoy físicamente ya no está) secundado por: el también ministro del STJ, doctor Rosendo González Olivier, el doctor Danilo Baroni en representación de los abogados de la primera circunscripción, el doctor Julio Martín en representación de los abogados de la segunda y tercera circunscripción, el fiscal de Estado doctor Roque Roig, los diputados doctor Mario Varela y doctor Edgardo Gil Spinassi, actuando como secretario, Amaro Cúndom. Sesión que tuvo lugar en su función de selección de jueces y miembros del Ministerio Público, desde que la Ley 188 que regularía lo atinente al procedimiento de acusación ante el Jurado de Enjuiciamiento, tendría sanción meses después.
 
Atado a los avatares de la provincia y el país
La historia de nuestro Consejo ha estado indisolublemente unida a los avatares de nuestra provincia, de su Poder Judicial y del país. Hubo épocas donde los tiempos y turbulencias políticas que atravesaron todas las instituciones de nuestro país, afectaron también el funcionamiento del Consejo.  Por eso su curso institucional se vio interrumpido por los  golpes de Estado que sacudieron nuestra historia. Pero lo cierto es que a partir del 29 de diciembre del ’83, cuando la Cámara de Diputados restableció la vigencia de las leyes que mencionara y sus modificatorias, funciona ininterrumpidamente.
 
Aquí una reflexión: un Estado social y democrático de Derecho presupone: la división de poderes, el imperio de la ley como expresión de la soberanía popular y la sujeción de los poderes públicos al ordenamiento constitucional y al ordenamiento jurídico todo. 
 
En ese marco, la vigencia efectiva de los derechos fundamentales y las libertades públicas, supone un Poder Judicial plenamente independiente e imparcial, que resuelva controversias, garantizando el acceso a justicia (concepto más amplio que el de acceso a la Justicia) sin obstáculos ni discriminación, el derecho a obtener un pronunciamiento motivado y fundado en tiempo razonable y que los fallos se cumplan (con lo cual estamos hablando de ejecutoriedad de los mismos y  consecuentemente, de tutela judicial efectiva), ejerciendo el control de constitucionalidad y convencionalidad. Más que nunca en este tiempo, siglo XXI que es el tiempo del Poder Judicial.
 
De allí la alta responsabilidad que nos compete a quienes integramos  los Consejos de la Magistratura en cuanto a seleccionar a los más idóneos, a los más capaces, a los mejores, a quienes más garanticen el cumplimiento de aquellos objetivos. Como así la de quienes actuamos como Jurado de Enjuiciamiento en punto a la remoción de aquellos que se aparten o violen la Constitución que juraron defender.
 
Obligación ineludible tributar nuestro profundo reconocimiento a todos los Consejeros que han integrado el Consejo de la Magistratura del Chaco dejando cada uno su impronta, consolidando su fortaleza institucional, con aciertos y, a veces, con errores, con avances y, a veces, también con retrocesos. Pero siempre sin resignar los valores republicanos que constituyen el norte de la institución.
 
Creo que cada aniversario es propicio para repasar el camino recorrido y analizar buenas y malas prácticas porque las profundas autocríticas nos ayudan a mejorar.
 
Termino estas palabras reiterando el agradecimiento a todos por estar hoy compartiendo la alegría y el orgullo de festejar tan importantes acontecimientos, especialmente a quienes llegaron de lejos, de  distintos puntos del país. Y  agradeciendo a los equipos de trabajo que, a veces, son invisibles pero que en realidad constituyen el verdadero sostén de toda organización: el Centro de Estudios Judiciales, el Departamento de Ceremonial, Prensa y Relaciones Institucionales,  la Secretaría de Superintendencia del STJ, a mis colegas que autorizaron apelar a esos recursos humanos, al personal del Consejo de la Magistratura del Chaco, al Comité Organizador del FOFECMA y al presidente del Foro, José Sappa, quienes contribuyeron para hacer posible estas jornadas.
 
Emilia Valle